Igualdad no es amor, es un derecho humano

Hace ya unos cuantos años el ex presidente de los Estados Unidos Twitteo en su cuenta la frase “Love Is Love”, esto en el marco de la celebración de la no aprobación de la ley 8 también conocida como DOMA, la cual buscaba impedir el matrimonio entre personas del mismo sexo en California. Es importante tener en cuenta que el no hizo esto, desde un punto de vista sentimentalista, lo hizo desde un punto de vista en donde se dejaba ver que la igualdad no es un sentimiento, sino un derecho humano.

Así como los hombres y las mujeres tienen derecho a amarse y unir sus vidas en matrimonio si así lo desean la comunidad LGBT también tiene derecho a hacerlo, es un derecho con el que todos nacemos, el de amar a quien queramos sin que nadie nos diga si está bien o no, sin miedo a que nos humillen o señalen, amar es un derecho humano, todos sin importar nuestra raza o sexo tenemos derecho a caer en los hechizos de amor.

Para ese tiempo la suprema corte del país decidió derrocar dicha ley y darle el reconocimiento legal que tiene el matrimonio igualitario en este estado. Esto constituye una victoria sin precedente en la comunidad homosexual en todo el mundo. Una pequeña lucha que poco a poco quiere ir logrando calar en todo el mundo y que cada día más países, reconozcan que el amor, no tiene género, que love is love.

Desde hace ya unos cuantos años en México se reconoce el matrimonio igualitario varios lugares, todo comenzó en el Distrito Federal, donde se les dio seguridad jurídica a las parejas del mismo sexo para que puedan unir sus vidas de forma legal. Los políticos del país pusieron sus granitos de arena para que las personas del mismo sexo tuviesen los mismos derechos que una pareja heterosexual.

Oaxaca por su parte también dio por así decirlo, su brazo a torcer y permitió este tipo de matrimonios. Poco a poco los estados han ido pidiendo permiso para legalizar las uniones, estados como Jalisco y Colima recibieron el permiso para poder realizar ceremonias.

Lo que si no se reconoce en estos países es que los cónyuges puedan adoptar hijos, que no sean de uno de los esposos, sin embargo pueden heredar y hacer compras como pareja, además en caso de muerte, el sobreviviente puede cobrar la pensión del otro si así lo requiere.

Hay muchas leyes que todavía no están del todo claras en lo que es el matrimonio igualitario, todo ha sido un proceso lento y un tanto tedioso, a veces por falta de amor de parte de los gobernantes y otras veces, es porque cambiar legislaciones puede ser un tanto complicado requiere de firmas, votos a favor entre otras cosas, lo que hace el proceso un poco más tardado.

Es importante recordarle a los gobiernos que el matrimonio igualitario no es “un favor” que se le está haciendo a la comunidad, mas allá de todo es el reconocimiento de un derecho humano, es simplemente legalizar un proceso que nunca debió ser tratado como anormal o ajeno a las reglas. El amor siempre ha sido amor, y más que amor, es un derecho humano.